Tertulia en Cabra de Ser Cofrade
Somos cofrades. ¡Ya os digo!, como para no serlo. El pasado domingo la Cadena Ser (Andalucía Centro) visitó Cabra para hacer el programa que emiten todas las Cuaresmas, "Ser Cofrade". Dirigido por Álvaro Reina, con la producción de Javier Cuevas y la colaboración de Antonio Morón, profundo conocedor de la imaginería religiosa andaluza, el equipo de Ser Cofrade se vio con algunos cofrades egabrenses, para hacer de una tarde vísperas, una amena tertulia. Lástima que no podamos conjugar su verbo... pero se tertulió con pasión, relajadamente y con el deseo de eternizar un momento para que el regusto y el gozo de la charla no llegaran a su fin.
Antonio Ramón Jiménez, cofrade del Huerto de Cabra y pregonero de la Semana Santa de Cabra (amén de otras muchas cosas más) Antonio Fernández, locutor de Radio Atalaya y presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Cabra, y un servidor ejercimos por unos minutos de modestos embajadores de la Semana Santa egabrense.
El lugar, el más idóneo. El museo de Aguilar y Eslava, en el que existe una exposición permanente del Hombre de la Sábana Santa, realizada con el empeño de la Fundación Aguilar y Eslava y el imaginero Juan Manuel Miñarro. Lindando con la mesa que acogió nuestras reflexiones, se encontraba una recreación impresionante del Sepulcro de Jesucristo. Una penumbra que eriza la piel.
Cayó sobre la mesa una pequeña reseña a las influencias sindonológicas en la obra religiosa de Miñarro, de quien salió el bello misterio de la Oración en el Huerto egabrense. La tertulia andaba e iban cayendo cuestiones. Una, importante, esa cultura cofrade que parece respirarse en Cabra por doquier. Una nómina de cofradías más propios del libro de los récords es quizás el aspecto número que lo refrenda, pero detrás hay más.
Antonio Ramón disertó sobre qué causas han podido cristalizar ese caldo de cultivo tan efervescente que Cabra vive durante el año. Quizás sus más de tres siglos de enseñanza continuada, precisamente en el Aguilar y Eslava; el clero; la presencia de ilustres personajes. Antonio Fernández tuvo que afanarse en explicar ese fenómeno denominación de origen que se produce en Cabra y que es que las hermandades en su inmensa mayoría están regidas por jóvenes.
El turno de quien suscribe versó sobre los aspectos musicales más destacados de la Semana Santa egabrense: su Centro Filarmónico y su Banda de Música. Cabra sigue siendo un escenario de fenómenos de relativa rareza. Desde aquí se ha granjeado un patrimonio autóctono riquísimo, pero no se ha proyectado fuera ni se ha vendido como se debiera. La apatía, el conformismo y el pedante chovinismo de algunos han sido los principales obstáculos.
Con resignación, tuvimos que alejarnos de los micrófonos y dejar pasar una agradable tarde radiofónica, en un ambiente cálido y confortable. De todos modos, hubo tiempo para la anécdota y las risas, así como quien no quiere la cosa, pero a micro cerrado, claro está. Y es que el sonido de los tambores también puede ser enlutado. ¿O no?
Antonio Ramón Jiménez, cofrade del Huerto de Cabra y pregonero de la Semana Santa de Cabra (amén de otras muchas cosas más) Antonio Fernández, locutor de Radio Atalaya y presidente de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Cabra, y un servidor ejercimos por unos minutos de modestos embajadores de la Semana Santa egabrense.
El lugar, el más idóneo. El museo de Aguilar y Eslava, en el que existe una exposición permanente del Hombre de la Sábana Santa, realizada con el empeño de la Fundación Aguilar y Eslava y el imaginero Juan Manuel Miñarro. Lindando con la mesa que acogió nuestras reflexiones, se encontraba una recreación impresionante del Sepulcro de Jesucristo. Una penumbra que eriza la piel.
Cayó sobre la mesa una pequeña reseña a las influencias sindonológicas en la obra religiosa de Miñarro, de quien salió el bello misterio de la Oración en el Huerto egabrense. La tertulia andaba e iban cayendo cuestiones. Una, importante, esa cultura cofrade que parece respirarse en Cabra por doquier. Una nómina de cofradías más propios del libro de los récords es quizás el aspecto número que lo refrenda, pero detrás hay más.
Antonio Ramón disertó sobre qué causas han podido cristalizar ese caldo de cultivo tan efervescente que Cabra vive durante el año. Quizás sus más de tres siglos de enseñanza continuada, precisamente en el Aguilar y Eslava; el clero; la presencia de ilustres personajes. Antonio Fernández tuvo que afanarse en explicar ese fenómeno denominación de origen que se produce en Cabra y que es que las hermandades en su inmensa mayoría están regidas por jóvenes.
El turno de quien suscribe versó sobre los aspectos musicales más destacados de la Semana Santa egabrense: su Centro Filarmónico y su Banda de Música. Cabra sigue siendo un escenario de fenómenos de relativa rareza. Desde aquí se ha granjeado un patrimonio autóctono riquísimo, pero no se ha proyectado fuera ni se ha vendido como se debiera. La apatía, el conformismo y el pedante chovinismo de algunos han sido los principales obstáculos.
Con resignación, tuvimos que alejarnos de los micrófonos y dejar pasar una agradable tarde radiofónica, en un ambiente cálido y confortable. De todos modos, hubo tiempo para la anécdota y las risas, así como quien no quiere la cosa, pero a micro cerrado, claro está. Y es que el sonido de los tambores también puede ser enlutado. ¿O no?

1 comentarios:
Muy buenas a todos. Fue una tarde de mesa de camilla. En esos momentos uno lamenta que el reloj siga su curso como acostumbra. Aprendimos y disfrutamos muchísimo sobre la Semana Santa de Cabra.
El Domingo de Ramos como mínimo disfrutaré de vuestras cofradías (si la fiebre no lo impide).
Un saludo "no enlutado".
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