07 febrero 2011

Picos y palas
La música procesional tiene mucho de pico y pala, de sudores y esfuerzos sobre noches abiertas con el relente del invierno y las bocas más duras que el hielo. Muchas bandas, muchos músicos, están a las duras y a las maduras. Que para recoger los aplausos del público y la admiración de los aficionados, antes más de uno gasta las horas con un instrumento cuando muchos nos calentamos los pies frente al televisor.
Ayer en Cabra vimos un reflejo de picos y palas, de músicos de casta. Las cuatro bandas que participaron, lucieron a un buen nivel, sobresaliendo de ellas las dos agrupaciones musicales de tierras jiennenses: la Pasión de Linares y el Despojado de Jaén.
La primera agrupación musical, la Soledad de Doña Mencía, sorprendió con un sonido correcto tocando marchas típicas ya del género. Coronación de Campillos, de cornetas y tambores, hizo alarde del soberbio potencial de sus cornetas en un repertorio prácticamente de las Tres Caídas de Sevilla. Aunque en los bises, incluyeron una marcha clásica del Sol que ellos se empeñaron en destrozarla con un par de solos prolongados, alargando lo que es una breve marcha, melosa y romántica, en un juego malabar de pulmones.
El Despojado de Jaén nos rubricó por qué Jaén y Córdoba le quitó hace tiempo el cetro de las agrupaciones a Sevilla. Antonio Moreno Pozo y Cristóbal López fueron dos de los autores más notables que se posaron en el atril de los jiennenes. "Angustias en tu regazo", "Señor del Salvador" o "Al compás del amor" eran títulos que permitían exponer la enorme categoría de esta formación musical.
Y el broche con Pasión de Linares. Cuando lo has escuchado tan perfectos en ocasiones, aprecias con más nitidez algunos desajustes que pueden llegar a tener, como todo ser mortal. Aun así, nos sigue sonando a gloria esta banda, con una musicalidad única, y un empaque que no se encuentra en ningún otro sitio. Tocaron las tres marchas egabrenses que tienen en su repertorio (que para no tocar en Semana Santa en Cabra, ya es mucho) y no se fueron sin antes regalar esa tríada que Nicolás Barbero compuso para la banda: "Sangre en tus Clavos", "Lloras en tu Soledad" y "Triunfo de tu Santa Cruz". A cada cual más hermosa.

1 comentarios:

Sisibuyi dijo...

Un placer volver a tocar en mi tierra y haber deleitado al respetable con nuestros sones.Muchisimas gracias por el elogio a nuestra formación,viniendo de usted,es una gozada.