30 marzo 2011

Hace falta




Leo en www.pasionensevilla.tv que la banda de cornetas y tambores del Sol tocará este año en una parte del recorrido, acompañando al paso de Cristo de su hermandad, sólo con cornetas y tambores. Es decir, sólo con cornetas, despojándose de trompetas, fliscornos, trombones, bombardinos y todo tipo de instrumento de metal grave que se ha ido introduciendo progresivamente en estas bandas hasta hacerlas, en muchos casos, amalgamas sonoras desordenadas, inaudibles y desesperantes.


Algunos críticos musicales llegaron a decir que la música de Haydn era una recuperación emocional de los abusos y excesos del barroco. Dicho así puede parecer agresivo y peligrosamente afilado, porque no olvidemos que en el barroco se asienta una teoría musical y unos recursos armónicos, gracias entre otros principalmente a Bach, sin los cuales no entenderíamos la música actualmente. Pero estos comentarios iban encaminados a que no venía mal que la música llegara en su día a recuperar cierta sencillez y sobriedad, tras las partituras grandilocuentes de los barrocos.


Dije un día que Escámez hoy día es el hospital sonoro de, por ejemplo, la Presentación al Pueblo. Una verdadera terapia para sacudirse los abusos y el enrizamiento desmedido de bandas como ésta. Póngase usted uno de los últimos discos de la Presentación al Pueblo y luego haga lo mismo con una marcha de Escámez o sin ir más lejos, una de Puelles Oliver o las primeras de Julio Vera: será un ejercicio de relajacióny le parecerá estar viendo un paso más en este tipo de música, que en el festival vacuo sonoro de las otras marchas.


El Sol atacará sólo con cornetas marchas de esa tríada imprescindible de lo clásico: Escámez, Montoya y Zueco Ramos. No hace mucho hicieron algo parecido en un concierto. Se presentaron en la iglesia con una escuadra de cornetas tocando "Cristo del Amor". Y la sensación era lo más parecido a cuando uno lleva demasiados días en una gran ciudad, estresado por el ensordecedor ruido de los coches y el ambiente ennegrecido de la contaminación, y de repente hace una escapada al campo, carga sus pulmones de oxígeno, limpia su cuerpo por dentro y por fuera y se baña con la pureza del sol.


Lo malo es que esta sociedad está hecha para que luego tengamos que volver, sin más remedio, al sonido torpe del mundo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Daniel
Me alegra que algunas bandas apuesten por "depurar" un poco el sonido de cornetas y tambores. Aún así me gusta que también haya bandas que apuesten por nuevos caminos en las bandas de cornetas, aunque pueda llevarles a resultados no muy buenos, pero reflejan un gusto y una vertiente que existe en la música procesional.

Clavesol dijo...

Claro que sí hermano. Igual que yo, me encantan algunas marchas nuevas. No le hago ascos a la vanguardia. Pero claro, entre González Ríos y el atasco de algunas marchas de Isaac Gómez hay un abismo.

Primero la base, y luego el resto de pisos de la casa.